Durante los últimos 8 años hemos impartido el Diplomado Internacional en Prácticas Narrativas en Querétaro, Guadalajara, Puebla, Oaxaca y México DF y hemos colaborado con el diplomado en Chile. Se han graduado alrededor de 240 participantes. Ahora abrimos la octava generación, que iniciará el diplomado durante el 2017.

El diplomado está basado en los principios y prácticas de la Narrativa desarrollados por Michael White y David Epston. La intención de este diplomado es el desarrollo de habilidades prácticas para las personas que trabaja con otras personas (en psicología, psiquiatría, trabajo social, enfermería, docencia, trabajo comunitario, médicxs, documentalistas, etc. ).

Si bien hacemos una exploración rigurosa de las diferentes teorías que informan a la Narrativa —ponemos atención especial a vincular estas ideas al desarrollo y perfeccionamiento de las habilidades que puedan influir en el trabajo y contexto de cada participante. Por esta razón, todos los módulos están divididos en la exploración de la teoría y en ejercicios para desarrollar habilidades prácticas.

Las Prácticas Narrativas posibilitan una forma de trabajo terapéutico, comunitario y pedagógico que:

  • Es un acercamiento respetuoso y no culpabilizante.
  • Reconoce que las personas y comunidades son expertas de sus vidas y que tienen las herramientas, conocimientos y habilidades necesarias para disminuir la influencia que tienen los problemas en sus vidas.
  • Entiende a los problemas como separados de la identidad de las personas. En otras palabras; el problema es el problema, la persona o la comunidad nunca es el problema. La persona o la comunidad tiene una relación con los problemas, pero las relaciones pueden cambiar.
  • Pone atención al significado que le damos a las experiencias de nuestras vidas y cómo organizamos estos significados en relatos. Estos relatos influyen de manera contundente en nuestras posibilidades.
  • En los momentos en los que las historias problemáticas se posicionan de forma dominante en nuestras vidas, o en la vida de un grupo o comunidad, y ensombrecen eventos y saberes, encuentra formas de re contar la vida, poniendo atención a vincular o re significar las experiencias que concuerdan con lo que es importante para la persona o comunidad.
  • Busca formas en las que el saber local pueda ser nombrado y reconocido como saber legítimo. Celebra la diversidad y cuestiona la noción de la norma.
  • No ignora la dimensión política de la terapia ni el trabajo comunitario o educativo. Nos interesa encontrar formas de visibilizar el hecho de que en las historias dentro de las cuales narramos nuestra experiencia de vida, la cancha de juego es desigual. Hay historias que tienen mucho espacio para existir, mientras otras se ven profundamente marginalizadas. Esto genera ventajas sin mérito para grupos enteros de personas, dependiendo de su género, sexualidad, color de piel, escolarización, nivel económico, etc.